Pasó la prueba de fuego... El escenario se tiñó de los más diversos colores, ofreciendo al público un espectáculo sin precedentes para el grupo.
La sala repleta de niños, jóvenes y adultos con sus miradas cautivadas por los mágicos movimientos de los arlequines sobre el escenario... la música y las luces acompañaban al momento, generando el clima perfecto para iniciar el viaje... viaje que transportaría por mas de 60' al público hacia un tiempo distinto... ni pasado, ni presente ni futuro... simplemente distinto.